Vinculación

El prometedor futuro de los proyectos de base Bio

Martes 29 de diciembre de 2020 / Actualizado el martes 29 de diciembre de 2020

Proponen soluciones a partir de la producción y utilización de recursos biológicos renovables en el marco de una mayor sostenibilidad económica, social y ambiental. Participaron de instancias evaluadoras y obtuvieron reconocimientos.

Desde el Programa UNLBio se acompañan emprendimientos relacionados con la economía circular, a los fines de que puedan desarrollarse, incorporar productos al mercado y sostenerse como fuentes de trabajo para los propios emprendedores y futuros empleados. Son proyectos de base científica en bio, que proponen soluciones a partir de la producción y utilización de recursos biológicos renovables en el marco de una mayor sostenibilidad económica, social y ambiental.

Durante el 2020 se han asesorado a 15 proyectos que se han vinculado al Programa a partir de los concursos Proyectá Bio e Idea –L- Team. En algunos casos, formaron parte también de las Jornadas Internacionales de Jóvenes Emprendedores de la UNL (JIJE 2020).

Como parte de este trabajo se promociona y asesora a los equipos de emprendedores para participar en convocatorias y concursos a nivel nacional e internacional. En esta oportunidad comentamos los logros de los proyectos Diacce; Elevalactea; Rawray Biocombustibles; y Licopeno. Estos grupos incluyen estudiantes de las Facultades de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Bioquímica y Ciencias Biológicas; Ciencias Económicas; Ingeniería y Ciencias Hídricas; e Ingeniería Química. 

Para su desarrollo reciben tutorías de una importante Red de Mentores, conformados por startups ya instaladas al mercado.

 

Reconocimientos a nivel nacional    

Diacce es uno de los emprendimientos que ganó el primer premio en el concurso ProyectáBio y se presentó en la convocatoria Naves, iniciativa del Banco Macro junto con el IAE Business School, de alcance nacional, en donde llegaron a la semifinal. Este equipo produce y comercializa accesorios para personas con diabetes tipo 1 que aseguran un continuo tratamiento al proteger sus dispositivos en la vida cotidiana. Utilizan materiales flexibles a partir de la impresión 3D, otorgando productos que brindan seguridad, libertad e independencia y, en consecuencia, una mejor calidad de vida a los usuarios.  “El acompañamiento por parte de UNL Bio fue excelente. Nos permitió mejorar nuestro modelo de negocio y la forma de presentarlo ante un jurado muy exigente y, al mismo tiempo, encontrar un camino para mejorar nuestras ventas”, manifestó Sebastián Gongora, miembro de Diacce. También participaron de las JIJE2020.

Por su parte, el grupo Digestoponia alcanzó la instancia de finalista en el concurso Perito Moreno, a la vez de haber resultado ganador en la categoría Modelo de Negocios en la Jornada Internacional de Jóvenes Emprendedores 2020 y participar de la mencionada convocatoria Naves.

La propuesta se trata del desarrollo de una tecnología para la agricultura urbana intensiva, fusionando en un solo aparato, un biodigestor con un sistema de hidroponía.  Uno de sus integrantes, Emanuel Arnold, explicó que “En Digestoponia estamos convencidos de que el paradigma de producción lineal caducó; es prioritario el cambio hacia un modelo circular y considerar sistemáticamente la sustentabilidad de cada acción en cada parte de los procesos productivos. Queremos reescribir la forma en la que las personas interaccionamos con nuestro entorno hogareño porque los cambios deben empezar por casa. Para eso creamos una tecnología verde que permite utilizar los residuos orgánicos domiciliarios para producir bioenergía y alimentos frescos, sin necesidad de suelo ni fertilizantes químicos”.

De esta forma, combinaron las bondades de los biodigestores con las de los sistemas de hidroponía, logrando crear una nueva categoría tecnológica que permite transformar espacios urbanos ociosos en pequeños pulmones productivos.

Respecto al proceso de maduración y acompañamiento, comentó: “A principios de este año complejo, fuimos seleccionados como ganadores de un financiamiento otorgado por la UNL en el concurso ProyectáBIO. Con ese dinero pudimos comprar varios instrumentos y materiales para construir nuestros prototipos funcionales y comenzar a ensayarlos. En simultáneo nos postulamos al Concurso Ambiental Premio Perito Moreno, organizado por la Fundación Formar”. El mismo tiene como objetivo impulsar el desarrollo de proyectos basados en la defensa y cuidado del medio ambiente y busca identificar proyectos/emprendimientos innovadores de alto impacto ambiental, que fomenten el desarrollo sustentable mediante la utilización de nuevas tecnologías, en el ámbito del territorito de la República Argentina.

“Al enterarnos que habíamos sido seleccionados dentro de los 10 proyectos finalistas a nivel nacional, solicitamos el acompañamiento del Programa UNL-Bio para mejorar nuestra formulación y la presentación final, ya que competíamos junto a proyectos con mayor trayectoria y emprendedores muy reconocidos como Jerónimo Bucher (Sorui, la alternativa verde) o Máximo Mazzocco (Ecohouse). Gracias al acompañamiento que nos dio el equipo y asesores que nos contactaron, es que logramos una muy buena presentación y, si bien no recibimos ningún premio, sí recibimos muy buenas devoluciones por parte de un jurado de referentes nacionales e internacionales, cosa que nos dejó muy contentos y con ánimos de seguir avanzando. Además, simplemente haber sido seleccionados como finalistas de entre 700 proyectos de perfil ambiental, para nuestro equipo fue un orgullo enorme porque de cierta manera es un reconocimiento de que vamos por buen camino. Claro que falta terminar de validar algunas cuestiones y lanzarnos formalmente pero, en general, estamos contentos por los últimos avances”, concluyó Arnold.

Otras propuestas bio premiadas

El equipo Elevalactea propone la utilización del lactosuero, un descarte de la industria. “Trabajamos con el procesamiento del residuo de la industria quesera. Actualmente nos enfocamos en el lactosuero; un producto que se genera junto con el queso y que hoy muchas empresas están desperdiciando. El lactosuero tiene un enorme potencial biotecnologico para propagar microorganismos de interés comercial”, explica Maximiliano Palmier, miembro del equipo. 

En Argentina se producen 1,2 millones de toneladas de lactosuero por día. 1000 litros de lactosuero tienen la fuerza contaminante de las aguas negras producidas en un día por 450 personas. Las soluciones posibles deben ser adecuadas a los volúmenes de producción de cada empresa, con una mirada global donde además de lo técnico también se tengan en cuenta aspectos económicos, sociales, y ambientales. Este proyecto está orientado a dar respuesta al problema ambiental a la vez que se enfoca en acercar a la pequeña y mediana empresa soluciones biotecnológicas para revalorizar sus residuos, abriéndole las puertas a nuevos mercados.

Esta innovadora propuesta ganó un premio por $35mil otorgado por el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA). Otro dato a destacar es que, también, obtuvo un premio en la JIJE 2020. 

Respecto a las mentorías comentó: “Este año tuvimos la oportunidad de participar de UNLBio, un programa que además de darnos acompañamiento, nos brindó contención, capacitación en aspectos comerciales y una metodología para pensar el modelo de negocios y cómo llevar nuestro producto al mercado. Además, ganamos un premio de $45 mil en el concurso ProyectáBio y también una preincubación dentro del Parque Tecnológico Litoral Centro (PTLC)”.

Concursantes destacados

Dada la marcada necesidad actual a nivel ecológica, así como la creciente toma de conciencia por parte de las industrias, inversores y emprendedores, las propuestas de índole Bio están cobrando cada vez mayor relevancia. En relación a ello, incrementaron las posibilidades de postularse a distintas instancias evaluadoras para acceder a beneficios económicos. Al estar a la altura de las circunstancias, otros proyectos de ProyectáBio pudieron participar, también, de la convocatoria Naves: Licopeno, Green Food, Rawray Biocombustibles y Cultivo de higos.

Araceli Simoneit estudiante avanzada de la carrera Licenciatura en Biotecnología expresó que “este año, en conjunto con mi equipo, estuvimos desarrollando una idea-proyecto para elaborar un principio activo muy importante para la industria cosmética y farmacéutica. Lo conformamos el marco del concurso IDEA-L Team y, gracias al apoyo enrome del equipo entero de UNLBio, estuvimos participando en un montón de concursos a lo largo de todo el año”, manifestó Araceli Simnoeit, miembro de Licopeno y estudiante de la Facultad de Bioquímica y Ciencias  Biológicas (FBCB) de la UNL.

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